Creditos urgentes

Imaginemos lo siguiente: queremos comprarnos una moto de segunda mano desde hace tiempo, pero hasta el día de hoy ninguna nos convence. Las marcas que vemos no son las que queremos, las que nos gustan tienen demasiados kilómetros o están muy lejos de nuestra ciudad... el gran problema es que tenemos un presupuesto muy ajustado y, además, somos un poco exigentes, no nos vale cualquier cosa.
De repente, cuando menos lo esperamos, aparece ELLA. Cumple todos nuestros requisitos: está en nuestra ciudad, es nuestra marca soñada, está impecable, tiene pocos kilómetros... pero hay un problema, se pasa un poco de nuestro presupuesto. Solo un poco.... y no queremos dejarla escapar por nada del mundo, pero nadie puede dejarnos el dinero. ¿La mejor solución? Los creditos urgentes.

Pongamos otro supuesto: comienza la famosa cuesta de septiembre, para nosotros más que una cuesta es un barranco empinado, tenemos hijos en edad escolar y acabamos de regresar de vacaciones con agujeros en los bolsillos. Hacemos una lista de "cosas imprescindibles" que necesitan los niños para comenzar el colegio y entre ropa y libros se nos va un sueldo. ¿La mejor solución? Pedir un credito urgente.

Su flexibilidad a la hora de adaptarse a todo tipo de circunstancias han provocado que este tipo de productos hayan evolucionado mucho en poco tiempo. Hoy en día se puede decir que existe un credito para cada necesidad, adaptándose a todos (o casi todos) los bolsillos. Antes de la crisis, se solía acudir a las entidades financieras a solicitar préstamos con unos intereses brutales que se devolvían a duras penas, pero que daban con mucha facilidad. Ahora, miran con lupa la situación económica y piden mil requisitos para asegurarse de cobrar lo prestado, lo que hace más difícil acceder a ellos.

En definitiva, la existencia de unas necesidades no cubiertas (las del credito rápido) ha generado la aparición de un nuevo tipo de negocio perfecto para las personas que, en un momento dado, necesiten una pequeña cantidad de dinero, de forma más o menos urgente.

¿Mini creditos urgentes? Sin problemas

1 - Me acabo de quedar en el paro. Según datos recientes del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, en julio de 2017 se firmaron en España casi 1,7 millones de contratos laborales, el 92,8 % fueron temporales y el resto, indefinidos. Es decir, que en algún momento de sus vidas, millones de personas volverán a estar en el paro y también necesitarán creditos online urgentes para afrontar eventualidades. Estar sin trabajo o no tener nómina fija no es ningún problema para llegar a este tipo de productos y su concesión también se hará en cuestión de minutos y con todas las facilidades de devolución, seriedad y compromiso.

2 - Estoy en la lista de morosos. ¿Cuántas veces nos han amenazado con entrar en esa lista por situaciones injustas? Lo primero que se nos viene a la cabeza son dos cosas: a) no voy a poder pedir dinero y b) no voy a poder salir de ahí fácilmente. Bien pues esto tampoco es impedimento a la hora de pedir mini creditos urgentes, si por el motivo que sea, se entra en la lista negra de ASNEF. El hecho de que se pida poca cantidad, a devolver en plazos cortos lo hacen especialmente atractivo, además cuenta con la ventaja de que no es necesario esperar ni pasar por temas burocráticos, precisamente por su naturaleza puntual.

El "truco" es la baja comisión de honorarios que se aplica, sobre todo si devuelves el dinero cuanto antes. Es decir, que en este caso, el esfuerzo siempre tiene premio.

3 - He perdido papeles que demuestran mi viabilidad económica. Especialmente interesantes para emprendedores (aunque también para personas particulares) que tienen prisa o necesidad por inyectar dinero en su negocio y que no tiene los documentos que pediría el banco para conceder un crédito. Este aspecto no importa, al igual que los anteriores, ya que para conseguir una pequeña cantidad de forma urgente lo único que van a pedir es que se tenga entre 18 y 65 años, una cuenta bancaria, una tarjeta de crédito o débito, poseer un teléfono móvil y no tener deudas con ninguna entidad financiera. Todo este trámite se realiza de forma online y, una vez aprobada la solicitud, se ingresa el dinero en la cuenta en cuestión de minutos. Quizás estemos hablando de la única forma que tienen muchos emprendedores de acceder a dinero líquido inmediato.

Diferencias entre creditos online urgentes y tradicionalesCreditos online urgentes

En línea con la aparición de nuevas tendencias tecnológicas y formas de trabajar, el negocio de los creditos online urgentes basan su éxito en Internet. Tramitar estos productos de forma online no solo protegen el anonimato de los clientes, sino que estos ahorran mucho tiempo de desplazamientos y esperas. Los créditos tradicionales (es decir, los que ofrecen las entidades bancarias) vienen precedidos de mucho más papeleo y presencia física.

Otra gran diferencia entre ambos es la cuantía a pedir. En el primer caso, suelen ser pequeñas cantidades que no exceden los 800 euros (aproximadamente) destinadas a solucionar un imprevisto o completar una cierta cantidad que se necesita de forma urgente. En el segundo caso, las cifras alcanzan miles de euros (por ejemplo para comprar un coche) y es algo mucho más meditado y no tan urgente.

Una de las principales diferencias y, posiblemente, la que más haya contribuido a la popularidad de los mini creditos urgentes son los requisitos que se piden y de los que ya hemos tratado más arriba. Los préstamos personales tradicionales tienen que ir avalados para asegurarse su cobro y necesitan mucho más papeleo que los otros, que son más accesibles.

Siguiendo la línea de lo anterior, otras de las grandes diferencias son la transparencia, rapidez y sencillez de los creditos urgentes. Utilizando el simulador que te ofrece la plataforma, sabes en todo momento y por anticipado cuánto interés total vas a pagar y en cuánto tiempo, nada de estar horas leyendo varios documentos de letra pequeña que apenas entiendes y esperar luego varios días para saber si te lo aprueban o no. En el primer caso, una vez hecha la simulación, rellenas el formulario y es cuestión de minutos que tengas el dinero en tu cuenta bancaria.

Al ser cuantías diferentes, es lógico que la devolución demore más en el caso de los créditos tradicionales. Aunque en ambos casos, cuanto más tardes en devolverlo, más pagas, es más cómodo fraccionar los pagos y no verse ahogado por una cantidad elevada. Mientras que en un caso podemos estar hablando de años pagando "letras", en el otro se puede finiquitar el contrato en semanas que puede elegir el cliente (hasta un máximo, depende de la cantidad).

Un aspecto muy importante a tener en cuenta es el tipo de interés. De hecho, al hacer nuestros cálculos es de suma importancia que esta cantidad esté reflejada en el presupuesto, en el caso de los créditos rápidos no tienen que ser terminar en dolor de cabeza ya que, al ser la cantidad prestada pequeña, también lo es el tipo de interés; además, no varía de una persona a otra como ocurre en el caso de los tradicionales, que fluctúa dependiendo de la situación económica del cliente. Curiosamente, cuanto menos poder adquisitivo tiene, más paga.

Transparencia y normativa

Como cualquier actividad comercial, la de los préstamos está amparada por la legislación y sujeta a una serie de normas que hacen de ella un negocio transparente y fiable. Concretamente, la Ley 22/2007, de 11 de julio, sobre comercialización a distancia de servicios financieros destinados a los consumidores regula este tipo de préstamos.

Existen muchos mitos y leyendas urbanas sobre "prestamistas" que nada tienen que ver con la actividad de estas empresas quienes, aunque no tienen nada que ver con las entidades bancarias y financieras, ofrecen el servicio de préstamo rápido con todas las garantías legales. Además de la ley mencionada anteriormente, cuando las cantidades superen los 200 euros, se deben cumplir las condiciones establecidas en la Ley 16/2011, de 24 de junio, de contratos de crédito al consumo.

En el caso de la primera regula aspectos básicos como las características que debe tener la información a la hora de pedir un crédito rápido. Por ejemplo el cliente debe saber, antes de firmar, el importe total del préstamo (incluyendo las comisiones) así como las sanciones que se le impondrán en caso de impago y todos los datos legales del prestamista, como nombre de la empresa, teléfono, dirección, etc.

En el caso de la ley de crédito al consumo se establecen los derechos del consumidor de este tipo de productos (a partir de los 200 euros, como hemos dicho).

En conclusión, actualmente, las necesidades del mercado y el cambio de vida de la sociedad han provocado el nacimiento natural de empresas y productos diferentes: más efectivos, más rápidos y dispuestos a amoldarse a las necesidades de cada uno. Los mini creditos y creditos online urgentes son una forma de ayudar a la economía personal en un momento dado, con la confianza como consumidor de que tenemos derechos y con la tranquilidad de que vamos a poder devolver lo prestado.